El hombre de los 210 millones

Manu Fernández, responsable de La Fábrica, es el gran artífice del histórico mercado protagonizado por la cantera madridista Con los movimientos finales de Manuel Ángel al Fulham por cuatro millones de euros por la mitad del pase y de Chema Andrés al Brighton desde el Stuttgart por 23 millones (11,5 para el Madrid), La Fábrica del Real Madrid cierra un mercado histórico. La venta de canteranos ha dejado unos ingresos de 210 millones de euros. Una millonada con la que se ha financiado casi la totalidad del nuevo proyecto de Mourinho (los fichajes con coste de Diomande, Cucurella, Espí y Dumfries) y también los dos refuerzos de lujo del Castilla (Naasei y Sergio Martínez). La venta de 'joyas' de Valdebebas ha generado unos ingresos con los que prácticamente se cubren los 240 millones que se ha gastado el club en su revolución. En un verano con sólo dos ventas en el primer equipo (Gonzalo y Fran García, ambos canteranos), La Fábrica ha tirado del carro con operaciones millonarias por jugadores de Valdebebas (Palacios, Jacobo Ortega, Valdepeñas, Manuel Ángel...) y, sobre todo, por canteranos que ya estaban fuera del club y por los que seguía teniendo derechos (Nico Paz, Víctor Muñoz, Mario Martín, Álvaro Rodríguez, Gila, Chema Andrés...). Este éxito tiene nombre y apellidos: Manuel Alberto Fernández Gómez. 'Manu', como se le conoce en Valdebebas, es el gran jefe de la cantera madridista y el responsable de este éxito de mercado sin precedentes en La Fábrica. Es el hombre de los 210 millones de euros. Un logro económico que une a otros deportivos, como la reciente conquista de la Youth League, el triplete liguero de los tres juveniles y la buena temporada del Castilla, que se metió en los puestos de promoción de ascenso y alcanzó la final de la Premier League International Cup. Éxitos que catapultaron y revalorizaron a muchas de las jóvenes estrellas madridistas, generando un 'efecto llamada' en equipos de toda Europa que ha tenido como consecuencia un verano histórico. Un mercado que podría haber sido mucho más jugoso porque otros muchos canteranos no han salido y tenían importantes ofertas sobre la mesa. Manu Fernández compaginó el fútbol con los estudios y se licenció como ingeniero superior informático. De hecho, trabajó muchos años alejado de los terrenos de juego, pero no del fútbol porque siempre fue su pasión. Fue el número uno de cada una de las tres promociones del curso de entrenador y acabó lanzándose de llenó a los banquillos. Fue 'apadrinado' por
Periodista y comunicador deportivo guatemalteco. Cobertura especializada de la Liga Nacional de Guatemala, torneos formativos de academias FEDEFUT y seguimiento del deporte olímpico en Acción Chapina.
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